1. Qué es el ABP.
El
Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) es
una estrategia que plantea un problema o situación de la vida real y sirve como
detonador para que los alumnos cubran las metas de aprendizaje. A través del
análisis de la situación problema, el alumno es capaz de determinar los
contenidos, las habilidades y las destrezas que requiere
aplicar para plantear una o varias soluciones. Es importante señalar que el
objetivo no se centra en resolver la situación problema, sino en que éste sea
utilizado como punto de partida para identificar los temas de aprendizaje y estudiarlos de manera independiente o
grupal.
2. ¿Qué requisitos son necesarios para ponerlo en marcha y en el diseño?
Como paso previo a la planificación y utilización del ABP se deben tener en cuenta dos aspectos fundamentales:
- Que los conocimientos de los que ya disponen los alumnos
son suficientes y les ayudarán a construir los nuevos aprendizajes que se propondrán
en el problema.
- Que el contexto y el entorno favorezca el trabajo autónomo
y en equipo que los alumnos llevarán a cabo (comunicación con docentes, acceso
a fuentes de información, espacios suficientes, etc.)
En la planificación de la sesión de ABP es necesario:
❖
Seleccionar los objetivos que, enmarcados dentro de las competencias
establecidas en la materia, pretendemos que los alumnos logren con la
actividad.
❖
Escoger la situación problema sobre la que los alumnos tendrán que trabajar.
Para ello el contenido debe:
➢ Ser
relevante para la práctica profesional de los alumnos.
➢ Ser
lo suficientemente complejo (pero no imposible) para que suponga un reto para
los estudiantes. De esta manera su motivación aumentará y también la necesidad
de probarse a sí mismos para orientar adecuadamente la tarea.
➢ Ser
lo suficientemente amplio para que los alumnos puedan formularse preguntas y
abordar la problemática con una visión de conjunto, pero sin que esta amplitud
llegue a desmotivarles o crearles ansiedad.
❖
Orientar las reglas de la actividad y el trabajo en equipo. Sabemos que, en ocasiones,
trabajar en grupo puede crear tensiones, malestar entre los miembros,
descoordinación, etc. Estos conflictos dentro de los grupos suelen ser
beneficiosos para el crecimiento del grupo, si se solucionan adecuadamente.
Para que estos problemas, cuando surjan, no entorpezcan demasiado el trabajo de
los equipos, el docente puede proponer el reparto de roles dentro de los
grupos. El coordinador, gestor de tiempos, moderador, etc. pueden ser algunos
ejemplos. Todos los estudiantes, aparte de desempeñar estos roles, deben
participar activamente en el trabajo común.
❖
Establecer un tiempo y especificarlo para que los alumnos resuelvan el problema
y puedan organizarse. El tiempo puede abarcar determinadas horas, días e
incluso semanas, dependiendo del alcance del problema. No se recomienda que el
tiempo dedicado al problema sea excesivamente extenso ya que los alumnos pueden
desmotivarse. También se pueden seleccionar los momentos en los que los alumnos
estarán en el aula trabajando y aquellos en los que no necesitarán (si no lo
desean) estar en la clase.
❖
Organizar sesiones de tutoría donde los alumnos (a nivel individual y grupal)
puedan consultar con el tutor sus dudas, sus incertidumbres, sus logros, sus
cuestiones, etc. Este espacio ofrece al tutor la posibilidad de conocer de
primera mano cómo avanza la actividad y podrá orientarles, animarles a que
continúen investigando, etc. Las tutorías constituyen una magnífica oportunidad
para intercambiar ideas, exponer las dificultades y los avances en la
resolución del problema.
3. Ejes metodológicos: Aprendizaje
colaborativo, método científico e integración tecnológica.
Aprendizaje colaborativo es el proceso de fortalecimiento y acumulación de
las capacidades tecnológicas. Tanto los gobiernos como las empresas deben
preocuparse por el fortalecimiento de las capacidades para poder incrementar la competitividad. Es una de las formas en que
las empresas latinoamericanas adaptan y modifican los procesos productivos y
los equipos importados a los países desarrollados, la tesis del autor relativo
al concepto consistió en afirmar que dadas las condiciones en que operan las firmas
locales y ante la predominancia de las empresas multinacionales, el aprendizaje
adaptativo que realizan las primeras limita su actividad innovativa.
En otro sentido para Bell y Pavit,
(1995), el aprendizaje colaborativo es la actividad espontánea de captación,
difusión y aplicación de información tecnológica producto de la labor cotidiana
del empleo permanente de lo aprendido.
Método científico es un proceso destinado a explicar fenómenos, establecer relaciones
entre los hechos y enunciar leyes que expliquen los fenómenos físicos del mundo
y permitan obtener, con estos conocimientos, aplicaciones útiles al hombre. Se
emplean el método científico como una forma planificada de trabajar. Sus logros
son acumulativos y han llevado a la Humanidad al momento cultural actual.
Integración Tecnológica es el conjunto de capacidades que se agregan a
un (aparato que suele implementar la
mayor y más nueva tecnología), hacen que pueda crear o desarrollar varios
servicios a la vez.
Autores como Belland (2009),
Georgina y Olson (2008), coinciden en que abordar la integración tecnológica es
complejo por carecer de una definición común del término. La mayoría de los
autores concuerdan en que la integración de la tecnología o no se ha logrado
(Albion y Ertmer, 2002; Barron et al., 2003; Bauer y Kenton, 2005;), o bien, se
ha logrado más en algunos sectores de la sociedad que en otros (Damarin, 2000;
Drucker, 2006; Garland y Wotton, 2002; Hughes y Ooms, 2004; Judge et al., 2004;
Swain y Pearson, 2003; Wenglinsky, 1998).
A pesar de que los profesores
reconocen la importancia de integrar la tecnología en sus planes de estudio, se
topan con las barreras externas (primer orden) e internas (de segundo orden)
que impiden su puesta en práctica en el aula. Son las barreras externas: la
integración de la tecnología a los maestros y la falta de acceso a computadoras
y software; el tiempo suficiente para planificar la instrucción; y la falta de
apoyo técnico y administrativo. Las internas incluyen las creencias sobre la
enseñanza y las computadoras, las prácticas establecidas en el aula, y la falta
de voluntad para cambiar (Peggy A. Ertmer, 1999).
4. Cómo se organiza. Tipos de
actividades y recursos.
Se
organiza a través del trabajo autónomo y en equipo los estudiantes deben
lograr los objetivos planteados en el tiempo previsto.
Luego, los
alumnos trabajan en pequeños grupos: el número de miembros de cada grupo
oscile entre cinco y ocho), lo que favorece que los alumnos gestionen
eficazmente los posibles conflictos que surjan entre ellos y que todos se
responsabilicen de la consecución de los objetivos previstos. Esta responsabilidad
asumida por todos los miembros del grupo ayuda a que la motivación por llevar a
cabo la tarea sea elevada y que adquieran un compromiso real y fuerte
con sus aprendizajes y con los de sus compañeros.
Cada miembro del equipo debe asumir la responsabilidad de realizar una de las tareas para la solución de la situación problema pero debe participar en todo el proceso y entregar de manera individual cada
uno de los productos que se soliciten.
Los alumnos deben entregar los productos en las fechas establecidas.
Los alumnos deben llevar al cabo el proceso de autoevaluación en los formatos establecidos por el
maestro.
Cada equipo deberá tener una asesoría con el maestro al término de cada etapa del proceso.
Las actividades se realizaron de esta
manera: Una hipótesis de solución.
Una tabla que muestre las relaciones entre los conceptos o contenidos didácticos
de la o las materias
involucradas (mapa conceptual).
Un diagnóstico situacional en el que se definan los contenidos que ya conocen y los que deben investigar, las habilidades que se requieren desarrollar y las destrezas tecnológicas que deben aplicar, así como los recursos necesarios (disponibles y por conseguir).Un esquema de trabajo en el que se definan responsables y se establezcan fechas.
Un reporte que integre las diversas fuentes que se utilizaron para la investigación, así como la validación
de las mismas.
Un reporte con las posibles soluciones al problema.
Una presentación de la solución que incluya el uso de una herramienta tecnológica (el maestro define
los criterios de uso).
El reporte de autoevaluación.
El reporte de coevaluación. Recursos que el maestro debe
proporcionar a sus alumnos.
Criterios de evaluación para cada producto (forma de entrega, herramientas y funciones a utilizar,
aspectos a considerar para la evaluación del producto, etcétera).
Calendario con las fechas de entrega de los productos
así como los días en los que se llevarán a cabo las sesiones de asesoría o retroalimentación individual y/o grupal por parte del maestrEjemplos de las actividades de evaluación a realizar en la unidad.
Formatos para las tablas, reportes y esquemas.
Archivos de trabajo.
Formatos para la autoevaluación y para la coevaluación (evaluación entre compañeros).
Fuentes de información (libros, personas, sitios de Internet).
Herramientas tecnológicas necesarias (computadoras, cámaras, impresoras) para que los alumnos
logren desarrollar los productos que se les piden.
5. Estrategias de evaluación
Si cambian
las maneras de aprender y enseñar, también será necesario modificar la forma de
evaluar los aprendizajes. El alumno “ideal” ya no es aquel que en examen
final obtiene un sobresaliente porque se ha estudiado de memoria la lección. El
alumno “ideal” ahora es aquel que ha adquirido, por medio de un aprendizaje autónomo
y cooperativo, los conocimientos necesarios y que, además, ha desarrollado
y entrenado las competencias previstas en el programa de la materia gracias a
una reflexión profunda y a una construcción activa de los aprendizajes.
Desde
esta perspectiva, para evaluar estos aprendizajes podemos utilizar diversas
técnicas:
❖ Caso
práctico en el que los alumnos tengan que poner en práctica todo lo que han
aprendido.
❖ Un
examen que no esté basado en la reproducción automática de los contenidos
estudiados, sino que implique que el alumno organice coherentemente sus
conocimientos.
❖ Autoevaluación:
El alumno ha llevado a cabo un proceso de aprendizaje autónomo. Por tanto,
nadie mejor que él mismo conoce todo lo que ha aprendido y todo lo que se ha
esforzado. Se pueden establecer algunos aspectos para que el alumno se
autoevalúe: aprendizaje logrado, tiempo invertido, proceso seguido, etc.
❖ Evaluación
realizada entre pares (co-evaluación). El alumno, durante su proceso de
aprendizaje, ha trabajado con sus compañeros cooperativamente. Por tanto
conocerla opinión de los compañeros también resulta interesante. Los aspectos
sobre los que se pueden preguntar pueden ser: ambiente cooperativo dentro del
grupo, reparto de tareas eficaz, cumplimiento de las expectativas como grupo,
etc.
Referencias
- Araujo,
U.F. i Sastre, G. (2008), El Aprendiazaje Basado en Problemas. Una nueva
perspectiva de la enseñanza en la Universidad. Barcelona: Gedisa.
- Branda,
L. (2009), "L'aprenentatge basat en problemes", a L'aprenentatge
basat en problemes. Bellaterra
(Barcelona): Servei de Publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona.
- Correa,
C. i Rúa, J.A. (2009), Aprendizaje basado en problemas en la educación
superior. Medellín: Sello Editorial.
- Escola
Universitària d'infermeria Vall d'Hebron (2007). Historia de un cambio: Un
currículo integrado con el aprendizaje basado en problemas. Barcelona:
Enciclopèdia Catalana.
- Font,
A. (2004), "Las líneas maestras del aprendizaje por problemas". Revista Interuniversitaria de Formación del
Profesorado 18 (1), pàg. 16.
- Moust,
J.H.C.; Bouhuijs, P.A.J.; Schmidt, H.G. (2007), El aprendizaje basado en
problemas: guía del estudiante. Cuenca: Ediciones de la Universidad de
Castilla-La Mancha.
-
Knowgarden.net. Problem-Based Learning y Project-Based Learning. 2013
disponible en http://knowgarden.net/2013/07/09/problem-based-learning-y-project-based-learning/
- BARROWS,
H.S. (1986). A Taxonomy of problem-based learning methods, en Medical
Education, 20/6, 481–486.
- BENITO,
A. Y CRUZ, A. (2005). Nuevas claves para la docencia universitaria en el
Espacio Europeo de Educación Superior. Madrid: Narcea.
- DE
MIGUEL, M. (coord.). Metodologías de enseñanza para el desarrollo de competencias.
Orientaciones para el profesorado universitario ante el Espacio Europeo de
Educación Superior. Madrid: Alianza.
-
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO EDUCATIVO. Vicerrectorado Académico,
Instituto Tecnológico y Estudios Superiores de Monterrey (2004). El Aprendizaje
Basado en Problemas como técnica didáctica. [Disponible enhttp://www.ub.es/mercanti/abp.pdf]
- EXLEY,
K. Y DENNIS, R. (2007). Enseñanza en pequeños grupos en Educación Superior.
Madrid: Narcea.
-
MORALES, P. Y LANDA, V. (2004). Aprendizaje basado en problemas, en Theoria,
Vol.13. Págs. 145-157. [Disponible en http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/299/29901314.pdf]
- PRIETO,
L. (2006). Aprendizaje activo en el aula universitaria: el caso del aprendizaje
basado en problemas, en Miscelánea Comillas. Revista de Ciencias Humanas y
Sociales Vol.64. Núm.124. Págs. 173-196.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario